Asilo

La misión de nuestra unidad del asilo es proporcionar servicio legal de alta calidad para los solicitantes de asilo más vulnerables atreves de la representación directa; asistir solicitantes a través del proceso de asilo; trabajar con organizaciones externas para promover los derechos y la dignidad de las personas que huyen de la persecución en sus países de origen; y colaborar con las comunidades y organizaciones de todo el país.
 

Los derechos de los inmigrantes incluyen

El derecho de buscar un refugio seguro de la persecución y la tortura bajo de las leyes internacionales y también de las de los Estados Unidos. Las personas que temen la persecución o tortura no pueden ser devueltas a sus países.
 

El NWIRP protege los derechos

Desde los principios de 1980s y la ola de refugiados de Centroamérica, NWIRP ha desempeñado un papel clave en proporcionar la asistencia legal a las personas que huyen de la persecución. Aunque NWIRP todavía sirve muchas personas que han huido o continúan a huir la región de América Central, ahora representa los solicitantes de asilo de todo el mundo: desde el cuerno de África, el Medio Oriente, Rusia, los antiguos estados de la Unión Soviética, y Asia oriental y meridional.

NWIRP ayuda las personas a solicitar aplicaciones de asilo con la oficina de asilo en la oficina de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS). Preparamos a los clientes para sus entrevistas de asilo y también los representamos.

NWIRP recluta, entrena y proporciona asistencia para los abogados voluntarios que aceptan los casos de asilo. Ponemos en contacto los solicitantes de asilo con estos abogados voluntarios para que podamos expandir nuestra capacidad de ayudar los que buscan el asilo.

En la corte de inmigración y los tribunales federales, NWIRP defiende los solicitantes de asilo y personas que anteriormente fueron concedidos el asilo pero que ahora enfrenten la deportación. Incluso las condenas penales de menor importancia pueden ser utilizadas en el proceso de deportar una persona que ya se había concedido asilo; además de esto, puedan ser enviados de vuelta al país donde temen la persecución o tortura.
 

La historia de Jane

Yo creo que la esperanza es un árbol que crece dentro de ti y tienes que permitirle a sobrevivir.

Jane (a la izquierda) con su abogada Maggie

Yo tenía que huir de mi hogar en Kenia cuando mi esposo intentó a matarme.

Me rompió el corazón a salir de mi hogar y dejar mi familia. Un poco después, yo encontré una mujer que me dijo que los Estados Unidos sería un lugar seguro para mí.

Pero mi sufrimiento continuaba.

La mujer que prometió mi seguridad en los Estados Unidos era una traficante de personas. Ella me vendió a una familia que me forzó a trabajar como una sirvienta doméstica. Ellos no me pagaban y no pude salir.
Yo era encarcelada en su casa por más de un año. Pero cuando una vecina se dio cuenta sobre mi situación y como me explotaban, ella me ayudó a escapar.

Después de eso, yo encontré el Proyecto para los Derechos del Inmigrante (NWIRP). Ellos toman mi caso y me concedió el asilo. Mi abogada, Maggie, era tan simpática. Ella me ayudó sentir la felicidad. Ella me ayudó sentir la esperanza.

Yo creo que la esperanza es un árbol que crece dentro de ti y tienes que permitirle a sobrevivir.
NWIRP ayudó a mantener el sustento de ese árbol de esperanza en mí.