Servicios a la Familia

La unidad de los Servicios para la Familia (FSU) proporciona la representación legal directa en las peticiones que se basan en visas familiares. La unidad también defiende los individuos y las familias que están en el proceso de deportación por el estado de Washington.

La FSU procesa cientos de casos cada año. Una vez cada mes, hay un taller de visas familiares en nuestra oficina de Seattle para 40 personas. El taller consiste de una presentación de 40 minutos que da una sobrevista del tópico. Si vives en el lado oeste de Washington, por favor contacte (206) 587-4009 para registrar para el taller y también para hacer una consulta. Si vives en el lado este de Washington, por favor contacte la oficina en Granger por (509) 854-2100 o nuestra oficina en Wenatchee por (509) 570-0054 para hacer entradas individuas.
 

El NWIRP protege los derechos

La FSU se centra en los siguientes tipos de casos: las peticiones basadas en la familia (el formulario I-130); las peticiones de los novios (el formulario I-129F); las aplicaciones para ajustar el status (el formulario I-485); las aplicaciones para el documento de viajar (el formulario I-131); asistencia con el proceso consular; las aplicaciones para suspensión debajo de las bases de inadmisibilidad (los formularios I-601 y I-601A); las aplicaciones de permiso para volver a solicitar la admisión (el formulario I-212); las peticiones para eliminar condiciones de la residencia (el formulario I-751); y la defensa contra el proceso de la deportación en general.
 

La historia de Meheret y Kiflow

Yo estaba embarazada y no quería ser una madre soltera creciendo mi bebe sola sin mi esposo.

Cuando Meheret Kidane, un residente y ciudadana estadounidense, se casó con Kiflow Kidanmariam de Etiopia, ella nunca anticipó tantos obstáculos en empezar su nueva vida juntos. Después del casamiento, Kidane viajó a Addis Ababa, Etiopia para obtener su licencia oficial de matrimonio. En la embajada estadounidense, los oficiales desconfiaron de sus motivos y lo acusaron del fraude. Además, los oficiales dijeron que ella ha sido pagada a casarse con Kiflow y lo expulsaron desde la embajada. Determinada, Meheret viajó de ida y vuelta varias veces hasta que podía demostrar su matrimonio oficialmente. Sin embargo, ella encontró otro problema cuando intentó de traer su esposo a los Estados Unidos. Sin recursos, ella finalmente contactó la unidad de los servicios familiares de NWIRP y la organización la asignó un defensor legal.

“Yo estaba embarazada y no quería ser una madre soltera creciendo mi bene sola sin mi esposo” dijo Kidane. Después de dar a luz a la niña, ella viajó a Addis Abba otra vez para traer una prueba oficial sobre su relación con su esposo: el certificado de nacimiento de su hija. Pero la embajada estadounidense todavía rechazó la visa de Kiflow.

Después del retraso de un año, Miriam Cervantes (una defensora legal de NWIRP) intentó por la última vez a reunir la familia: ella se refirió el caso a la oficina de Congresista McDermott. Un asistente tomó el caso y después de varias letras a la embajada en Addis Ababa, Kiflow finalmente recibió una cita. Después de 18 meses, Kiflow finalmente se reunió con su esposa y pudo ver a su hija por la primera vez. Cuando se preguntó sobre su nueva vida junta, Kiflow dijo “Yo soy feliz. No podía ser más feliz.”